Trump intenta enmarcar el coronavirus como una amenaza extranjer

By Noah Bierman

Los Angeles Times

Horas después de que el principal experto en enfermedades infecciosas del país testificara ante el Congreso que el peor impacto del nuevo coronavirus está por venir, el presidente Trump calificó la amenaza como un problema contagioso que involucra a extraños, con los estadounidenses afectados “por viajeros de Europa”.

Su principal respuesta política fue prohibir la entrada a EE.UU de la mayoría de los ciudadanos extranjeros que han estado en Europa dentro de los 14 días previos a su arribo a Estados Unidos, aunque su descripción de la prohibición generó confusión inicial. El impedimento no se aplica a los ciudadanos estadounidenses que viajan a Europa o sus familias inmediatas, ni a los residentes permanentes de EE.UU, dijeron las autoridades después del anuncio de Trump.

La Casa Blanca también tuvo que aclarar la declaración de Trump en su discurso en la Oficina Oval de que “estas prohibiciones no sólo se aplicarán a la enorme cantidad de comercio y carga, sino a otras cosas a medida que obtengamos la aprobación”. La proclamación emitida por el mandatario no restringe el comercio de carga.

Trump pronunció su discurso en medio de una nueva ola de pánico, tanto dentro como fuera de la Casa Blanca, el mismo día en que la Organización Mundial de la Salud calificó el virus de pandemia y el mercado alcista más largo de la historia de Estados Unidos llegó a su fin.

A los pocos minutos del discurso de Trump, el actor Tom Hanks anunció que tenía la enfermedad y la NBA, con un jugador estrella que dio positivo, suspendió su temporada, dando a muchos más estadounidenses una sensación de inmediatez.

Más temprano en el día, altos funcionarios de salud pública habían pedido a los estadounidenses que cambiaran significativamente sus vidas para frenar la propagación de la enfermedad, abogando por la cancelación de eventos públicos y otros pasos dramáticos. Trump, por el contrario, continuó minimizando el problema, apegándose a la creencia que ha expresado durante semanas de que el virus “desaparecerá”.

Manifestó que los estadounidenses deberían “tomar precauciones adicionales”, pero ofreció pocos detalles además de exhortar a las personas a lavarse las manos con frecuencia.

Fue más allá de lo que ha hecho en el pasado al decir que “los estadounidenses mayores deberían evitar viajes no esenciales” y que las personas en general deben “quedarse en casa”, pero al mismo tiempo, continuó minimizando la posible gravedad de la enfermedad.

“Para la gran mayoría de los estadounidenses, el riesgo es muy, muy bajo”, declaró. Del mismo modo, aunque muchos pronosticadores financieros advierten sobre una posible recesión, Trump señaló que la economía se mantuvo sólida.

“Esto no es una crisis financiera. Esto es sólo algo temporal”, dijo. Los operadores del mercado reaccionaron negativamente, con el Dow cayendo bruscamente después de sus comentarios. Para Trump, sus garantías fueron un intento de equilibrio, ya que instó al Congreso a aprobar un nuevo paquete de estímulo económico y canceló a regañadientes algunos de sus próximos viajes a Colorado y Nevada por lo que su secretario de prensa llamó “una gran precaución”.

“Estamos en un momento crítico en la lucha contra el virus”, expuso Trump, sonando ronco y cansado.

“El virus no tendrá una oportunidad contra nosotros” si los estadounidenses toman precauciones, precisó. La acción de Trump para limitar los viajes reflejó cuán consistentemente han señalado las restricciones a la inmigración en su formulación de políticas.

Al prohibir los viajes de 26 países europeos durante 30 días, culpó a la Unión Europea por no actuar antes para mantener alejados a los visitantes chinos. Aunque las restricciones que ordenó podrían mitigar en cierta medida la propagación del virus, el Reino Unido, que está exento de la prohibición, tiene más casos conocidos que muchos otros países europeos, según una base de datos mantenida por la Universidad Johns Hopkins, y el hecho de que los ciudadanos de EE.UU están exentos, significa que los estadounidenses que viajan a Europa podrían traer el virus de regreso con ellos.

Los funcionarios de salud pública han instado a más restricciones de viaje. Pero dicen que se necesita más, porque el virus ya no puede verse principalmente como una amenaza externa.

Más de 1.200 personas en 41 estados ya han dado positivo por el virus, y los funcionarios de salud generalmente están de acuerdo en que esos números son sólo una fracción del total real de EE.UU porque las pruebas han sido limitadas.

“El resultado final: va a empeorar”, testificó Anthony S. Fauci ante el Congreso el miércoles, quien dirige el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas. Fauci indicó que los eventos importantes, incluidos los deportes, deberían cancelarse.

“Debemos ser mucho más serios como país sobre lo que podríamos esperar”, señaló. “No podemos mirarlo y decir: ‘Bueno, sólo hay un par de casos aquí, eso es bueno’. Porque un par de casos hoy serán muchos, muchos casos mañana”.

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